Si nos subestimáis, no vais a follar.

Vaya por delante que este post no es personal, no va por nadie ni me toca a mí desde hace ya demasiado tiempo. Para los que se piensan que los escribo desde el rencor o que estoy muy quemada. Nada que ver, simplemente, hay verdades que hay que gritar y de las que todos deberíamos aprender.

A ver, chicos. La tesis de hoy es que las mujeres no somos tontas. Por lo menos, no la mayoría. Y creo que os interesaría aprenderlo lo antes posible porque, a poca autoestima que tengamos, si nos subestimáis, no vais a follar. Ni mucho menos todo lo demás. Nos vamos a centrar aquí en la intención de follar porque es lo que básicamente buscáis la mayoría de los que nos encontramos hoy las mujeres de mi generación y estatus sociodemográfico; pero que conste que algunos sois capaces de infravalorarnos incluso aunque estéis enamorados hasta las trancas y queráis algo serio (sí, chicas, algunos aún son capaces de tener una relación y tal, aunque tienden a liarse con las tontas, que son más fáciles).

Situación 1) Es la primigenia. Conoces a alguien en un bar, borrachos, una noche. Os vais juntos a casa del que sea. Echáis un polvo. Bien, aquí van una serie de aclaraciones básicas para el buen desempeño del polvo en sí y la satisfacción mutua.

No nos vamos a enganchar sexualmente por el hecho de que hagáis cosas (como comer el coño, por ejemplo) que supuestamente sólo se hacen con una pareja. No es ni medio normal que por el hecho de que sea un polvo esporádico os lo curréis menos porque, total, no la conozco de nada, ni la quiero ver más; me desahogo yo y la tía que se apañe. A eso se le llama paja con un cuerpo ajeno y nos da verdadero asco y a vosotros os debería dar vergüenza. Sé que os puede dar igual, pero os deja en muy mal lugar. Por cierto, nenas, con estos tíos aún debéis fingir menos que nunca. Que se jodan. Por egoístas.

No nos vamos a creer que queréis matrimonio por el hecho de que nos abracéis o nos beséis después de habérnosla metido hasta la campanilla. Sí, a la lengua también me refiero. El sexo incluye también ciertas dosis de afecto. Todos los seres humanos, incluidos los que tienen rabo, necesitamos cariño e intimidad, aunque sea de vez en cuando y por parte de una desconocida. No lo desaprovechéis, si seguís así, cuando estéis decrépitos y hundidos en vuestra soledad, vais a necesitar como mínimo los recuerdos de esos abrazos y caricias de los que renegáis ahora.

No os vamos a pedir amor eterno por el hecho de que os quedéis a dormir y hagáis un rato la cucharita. Se trata simplemente de compartir una noche, echar otro polvo mañanero y quizás otro a mitad de noche (if possible). Luego os despedís de buen rollo, y no hace falta que finjáis interés ni que prometáis nada. Si os apetece verla otro día, pedidle el móvil pero no le digáis ‘te llamo’ si no la váis a llamar porque será interpretado en vuestra contra. Y si no os apetece, un beso sutil en la boca o en las comisuras para ir evidenciando las distancias, y adiós.

Diario de una volátil, de Agustina Guerrero.

Situación 2) Ya te has liado con ella y te apetece volver a verla, aunque no sepas para qué.

No digáis te quiero a la primera de cambio porque nosotras también huimos cuando os vemos desesperados por cazar, no vais a tener la exclusiva. Y sólo una desesperada aceptará un ‘te quiero’ a la de dos días y se meterá en una relación de donde sólo podrán salir desesperaditos. 

Tampoco hace falta que vayáis con la armadura: Estamos hasta los ovarios de la dichosa declaración de intenciones de ‘Yo no quiero nada con nadie’. Ya. Que sí, que no queréis nada serio, que las relaciones os quitan libertad, que estáis centrados en vosotros mismos o en encontrar trabajo o en jugar al póker buscando dinero rápido. Que ya. Pero si de verdad no queréis nada, no os liéis con nadie, y no liéis a nadie. Y si aún no lo sabéis, porque nunca sabes lo que puede pasar en esta vida, pues callad, disfrutad y ya se verá, no seáis porculeros.

Dejad a la pobre tía en paz hasta que estéis más abiertos de mente y de piernas. Todo lo demás es hacer de perro del hortelano, querer follar pero sin comprometeros ni a ir a cenar para caldear un poco el ambiente de una cita para otra, querer follar pero sin dar explicaciones de cuando entráis o salís de la vida y de la cama de la otra cada vez que os da la gana, querer tener a alguien seguro para follar sin mojaros para nada.

Sed sinceros, coño. No somos gilipollas, reitero. Para nosotras resulta más fácil no implicarnos, ni esperar nada, ni pillarnos, ni cabrearnos, ni montar pollos, ni pasarlo mal, si entendemos lo que os pasa y sabemos que es cierto y no es una puta argucia para follar sin compromiso. Que también podemos ser capaces de follar sin compromiso, si es lo que queremos. Podéis estar dando por saco con mentiras y excusas para quedar bien cuando a lo mejor la tía simplemente quiere divertirse y disfrutar sin llegar a nada más.

Dar coba, pulir coba. Si no queréis nada con una chica en cuestión, no le deis coba. Que luego os quejáis de que ‘vaya pesada’, que no para de dar el coñazo, de llamar y de mandar Whatasapps, de perseguiros por los bares, etc. Si tiene un poco de dignidad, no te insistirá más de una vez, y si no tiene dignidad, seguirá insistiendo hasta que se canse de ver que no le respondes. Nadie insiste eternamente si ve que no va a conseguir nada.

En reserva no, que nos enamoramos. Si le dais largas a una plasta y le hacéis creer que tendrá posibilidades en algún momento, estáis jugando sucio, y mal. A eso en nuestro idioma se le llama mantenernos en reserva, y en el vuestro mantener el banquillo caliente. Y muy imbécil tiene que ser la tía para no darse cuenta. Qué queréis que os diga, no creo que una persona imbécil merezca la pena ni para echarse un polvo, pero dado que, en un calentón vosotros tenéis la ventaja de que podéis tener un orgasmo con cualquiera, por lo menos podríais ser un poco honestos con la chica y no hacerle creer que es vuestra primera opción.

Ahorraros las chapas: Más que nada, si una mujer se piensa que encabeza la lista de prioridades para cuando estéis disponibles, se emocionará y luego os dará la brasa como si tuviera derechos adquiridos. Creo que no hay nada peor que una mujer enamorada esperando lo que considera suyo porque se lo han hecho creer. Luego que si os reprochamos historias y tenéis movidas raras. Si fuerais más claros y no jugarais como si estuvierais jugando solos con una muñeca hinchable, no tendríais que aguantar hormonas ni paranoias ni películas ni follones que a la mayoría no nos mola montar.

Más de Diario de una volátil.

No seríamos tan complicadas si fuerais más honestos. Diario de una volátil.

 

Situación 3) Os rendís a tener pareja pero se os queda cortita la cosa porque vuestro eguito os pide que os reafirmen por ahí que seguís en el mercado.

Si queréis estar con otras, quedaros solos. Sí, es muy fácil. Si os queréis follar a media España, adelante, pero intentad no arrastar a nadie por el camino para tener a alguien seguro que os acaricie el ego con asiduidad. Si seguís en la edad de poneros medallitas para confirmar lo machitos y lo atractivos que estáis todavía, hay muchas mujeres que os podrán demostrar que estáis en el mercado, no hace falta que le pongáis los cuernos justamente a una que os quiere. Tened los cojones de quedaros solos y disfrutar del vacío que deja liarse con un montón sin que ninguna sienta nada por vosotros de verdad ni os aporte nada.

Cuando nos mentís, nos subestimáis. Os pensáis que nos vamos a creer vuestras trolas, que no nos vamos a dar cuenta de lo que ocurre o de lo que sentís o no sentís de verdad. Pensáis de verdad que nos podéis engañar. Pero las mujeres somos las del sexto sentido, la intuición, os lo recuerdo; por mucho que nos queramos autoconvencer de lo que nos gustaría que pasara en nuestro mundo ideal, todas tenemos en algún momento la visión, el destello, el flash en la cabeza, que nos ilumina y nos alerta de que nos estáis tomando el pelo.

Y entonces ya es cuestión de tiempo que os mandemos a tomar por saco. Ahí es cuando perdéis el polvo, la amiga, la amante, la folloamiga, la esposa o la posibilidad de tener una pareja estupenda. Que en algún momento también os apetecerá, no lo descartéis para toda la vida, queridos. La soledad nos aprieta a todos, y más cuando se nos empiezan a caer las carnes y ya lo de follar con una persona cada noche no resulta tan asequible.

Pero bueno, para eso a vosotros aún os queda, que sois todos unos campeones con toda una panda de idiotas supuestamente liberadas sexualmente dispuestas a demostrar que lo son y que no es postureo feminista, ¿verdad?

Anuncios

  1. Pues que entiendo y comparto tus tesis, siendo un tío. Y que también he vivido en mujeres ese papel que se supone que es de hombres. Al final, se trata de como somos como personas, independientemente de nuestro género, raza o nacionalidad. En cuanto las mujeres han entrado en situaciones parecidas a la del hombre (libertad económica, posibilidades de contacto con el otro sexo en trabajo, viajes, etc.), han cometido los mismos errores. Cuando muchos hombres hemos evolucionado de esos patrones, hay muchas mujeres que van por esa vía.

  2. jajajajajaaj…. ¡Cuántas verdades escritas! En fin, una crónica de nuestro tiempo. Lo único que no me gusta es que hables de los hombres como si todos fueran iguales y de las mujeres como si todas fueran iguales, no sé, un poquito de comprensión, la verdad que es inevitable pensar que hablas con el poso de algunas experiencias dolorosas… En fin, hasta el mejor ejemplo de varóndel estereotipo que utilizas aquí tiene su corazón, sus nobles sentimientos (aunque sean doblegados una y otra vez por sus bajos instintos)… En todo caso, me gustó.

    • Estoy de acuerdo contigo, por supuesto. Lo que me sabe mal es que se entienda que generalizo, cuando yo tiendo a no hacerlo. Y, sobre todo, soy la última mujer en la faz de la Tierra que diría que los hombres no tenéis sentimientos o que sois unos cabrones todos, etc. No, porque no lo creo. Tuve hace una década experiencias jodidas que me hicieron aprender todo esto. Desde entonces vivo bastante tranquila y los hombres con los que me relaciono no me han vuelto a hacer daño, sólo me ha dolido que algunas relaciones se acabaran, pero eso es ley de vida y no tiene nada que ver con las intenciones ni con el ego de machito (que yo también tengo) o con la falta de autoestima, sino con las circunstancias. Y no pasa nada, todo sucede como tiene que suceder. Hay que confiar… y disfrutar de lo que venga!

Y tú qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s