Feliz día de las personas evolucionadas

Yo, con permiso, no me siento orgullosa de ser mujer. En todo caso, de ser buena persona. No impongo mi poder sobre nadie, ni mediante la fuerza ni mediante la manipulación; ni por creerme y hacer creer que soy superior, ni haciéndome la víctima y aprovechándome de la compasión ajena. 

Yo no le veo ninguna ventaja al hecho de haber nacido mujer, es más, espero no tener nunca una hija; considero que sería un handicap para su felicidad y una matadera de cabeza para mí en cuanto a su educación y las preocupaciones colaterales por los riesgos y problemas que correrá por tener tetas y clítoris.

Laboralmente, he tenido que sufrir que me tiraran los trastos como condición para darme trabajo o ayudarme a conseguirlo. Por fortuna, ha habido hombres de verdad que me contrataron por ser buena, no por estarlo. También he sufrido la envidia y crítica de muchas mujeres por ello.

Personalmente, he tenido trastornos alimenticios para mantenerme delgada desde que un hijo de puta desconocido me dijo por la calle, con 16 años, “aunque tuvieras menos culo, cagarías igual”. Gracias, cabronazo, por marcarme la vida, con lo feliz que yo era con mi cánon de pin up.

Sentimentalmente, el “lujo” de tener una carrera profesional destacable y pública, ser independiente económicamente y tener un cerebro desarrollado y amortizado, me impide relacionarme con el 95% de los tíos. Porque la mayoría me ofenden con su machismo intolerable o me rehuyen porque sienten que a las mujeres libres como yo no nos pueden dominar, y nos iremos con otro mejor en cuanto tengamos la ocasión. Si ésa es su seguridad en sí mismos, bravo, con otra que se rebaje a su nivel, estarán mejor. 

Todo esto me ha llevado a definirme y moldearme como persona libre que puede hacerlo todo sola, sin un hombre que me complemente, porque ya me completo yo misma con ayuda de la gente que quiero. Y no tengo nada que celebrar hoy por el género que me cayó como una cruz sobre la cabeza. 
#felizdíadelaspersonasevolucionadas

Anuncios

Es posible ser feliz soltera si sabes cómo. Toma pistas.

​Yo nunca he celebrado San Valentín. Así, como declaración de principios. En mi adolescencia imagino que lo hacía por una cuestión de dignidad, porque nadie me regalaba nada y necesitaba autoengañarme creyendo que no es más que un día totalmente consumista en nombre del amor. Por supuesto, luego me junté con un hombre que pasaba de todo tipo de costumbres, convencionalismos y fiestas de guardar y me regalaba lo que le surgía cuando le daba la gana. Éramos tan raros que celebramos el día que cortamos, después de 5 años de novios.

Luego los 200 amores de mi vida tampoco me ayudaron mucho a creer en Cúpido, que se equivocaba más con las flechas que yo de perfil, así que durante 15 años me he dedicado a asistir al show anual como espectadora: Miles de parejas en derredor haciendo como que se aman por un día, cuando en realidad no tienen nada de qué hablar; cantidad de anuncios para darte ideas de qué comprarle a tu pareja, como si no la conocieras lo suficiente para saber lo que quiere; propuestas de cenas con espectáculos romanticoides y/o eróticos como si las parejas no supieran cómo estimular sus relaciones; escaparates con regalos cursis, cuando no horteras, que supuestamente simbolizan “Te quiero” y no “Te odio, jódete”; ofertas de escapadas a lugares teóricamente románticos que pueden convertirse en una pesadilla por el hecho de tener que pasar 72 horas juntos sin despegarse, como ocurre durante las vacaciones de verano, que conllevan un pico de divorcios incomparable con el resto del año…

Igual suena a topicazo, pero yo creo que el amor se demuestra todos los días y se celebra cuando surge, y mejor antes de que se acabe. Porque lo siento, pero se va a acabar. Supongo que todas las personas que estáis aquí, puesto que no veo ningún niño de 7 años, ya habéis pasado por alguna ruptura sentimental. Siento deciros que no va a ser la primera ni la última. Tendréis tantas como relaciones. Tarde o temprano, cortes tú o corte el otro, sea por desidia, por aburrimiento, por la rutina, por divergencia de evoluciones, porque te ha puesto más cachonda otro, porque te has enamorado del vecino o él se ha pillado por una compañera del trabajo en la cena de empresa, lo siento, cariño, pero tu pareja acabará siendo tu ex.

Y no pasa nada, tampoco hay que dramatizar. Lo de morir de amor está pasado de moda. Hoy en día es más fácil morir de asco o de aburrimiento que de amor. Con los avances neurocientíficos ya tenemos claro que el enamoramiento es un proceso químico que se produce en el cerebro, por el cual se liberan una serie de hormonas que te vuelven absolutamente majareta durante una temporada lo suficientemente larga como para que te dejes embaucar, te puedas quedar embarazada, tener al niño, criarlo hasta que logre ser independiente (o depender de las profes de la guardería y el colegio) y, entonces, empieza el bajón hormonal y ya el hombre se puede ir a fecundar a otra y tú a mejorar la especie con otro. Esto es así de simple, señoras y señores. Somos esclavos de la preservación de la especie. Nos han puesto aquí para traer ejemplares mejorados y, para eso, tenemos que variar de parejas, por aquello de las combinaciones genéticas. Al fin y al cabo, somos animales, aunque supuestamente racionales.

Todo lo demás que les han contado es una milonga cultural para hacernos esclavos del sistema patriarcal que, curiosamente, ha sido alimentado por la religión cristiana, que dominan desde el principio de los tiempos los hombres. Todo empezó con la propiedad privada, cuando los padres empezaron a cuestionarse si estaban alimentando a sus hijos o a los del vecino y a quién le quedaba su herencia, y, para controlarlo, los muy listos se inventaron el matrimonio e impusieron la fidelidad como norma moral incluyéndola en los 10 mandamientos. Digo los muy listos porque los grandes popes de la Iglesia justamente son los que no se casan con nadie (salvo con los gobiernos conservadores).

El caso es que el mensaje fue calando hasta los millones de creyentes que aún increíblemente hoy en día tiene el cristianismo y desde entonces el resto de los poderes fácticos ha ido alimentando la falacia de la monogamia con el mito del amor eterno, el de la media naranja, el pecado de la infidelidad y otras mentiras totalmente contranatura que nos cuestan tantísimos disgustos.

Perjuicios de la falacia monógama

Por poner un ejemplo, lo mal que te sientes cuando te atrae alguien que no es tu pareja. Por qué, señores, por qué, si es natural! Si pueden perfectamente atraerte diferentes personas, precisamente por sus diferencias! De verdad alguien se puede creer que es probable que, con los millones de seres que habitamos el planeta, cada uno estemos destinados sólo a uno para toda la vida y encima nos venga a tocar enfrente de casa y no en la otra punta del globo? No, hombre, no. Te pueden atraer muchas personas, no ya sólo a lo largo de tu vida, ¡sino incluso a la vez! Es un lío, vale, necesitas una agenda y llamarles a todos cari, pero puede ocurrir. Yo a eso le llamo la red de amantes. Tienes a varios satélites con los que vas quedando, te lo pasas bien, tienes buen sexo, vas tonteando… hasta que uno de los dos ya no le encuentra gracia al asunto o encuentra a alguien con quien quiere algo más serio, y se acaba la historia. Sin más, sin traumas, total, te quedan otros tres satélites…


El problema es encasillar.

Qué bonita sería la vida si no encasilláramos tanto. Qué manía. Esas declaraciones de principios de “Yo quiero una pareja formal”. Por qué, joder, por qué. Ni que todo el mundo valiera para ser pareja. Y lo que nos perdemos por buscarla desesperadamente y rechazar alternativas. Imagínate que te encuentras con un seductor, alto, guapísimo, maravilloso, inteligente, interesante, divertido… Te vuelve loca pero resulta que no está hecho para el compromiso. Él se perfila mucho más como el amante o el folloamigo perfecto. No dará mal, pero te hará mucho bien. Pero entonces llegas tú intentando meter al cuadradito en el molde del triángulito y nada, que el donjuán no te encaja como pareja formal. Y lo desperdicias. Decides no quedar con él más y seguir buscando al hombre formal y decente que te procure una relación estable. Te acabas de perder no sé cuántos polvos maravillosos porque vas empeñada en tener algo serio. Pues chica, no. Disfruta del galán y mientras vete conociendo a otros. Busca, compara, y si encuentras algo mejor, disfrútalo.


Lo importante es disfrutar y estar bien con uno mismo.

Y eso cómo se consigue? Pues os voy a contar una anécdota. Una muy buena amiga mía me llamó un día llorando, porque le había dejado su mejor amante, que estaba casado. Desconsolada estaba porque no sabía cómo iba a encontrar un sustituto mejor. Le dije que lo que necesitaba realmente era aprender a estar sola, a quererse a sí misma fomentar su autoestima… al día siguiente me llamó entusiasmada agradeciéndome el consejo. Le pregunté: ¿pero qué coño has hecho? ¡Nada, me compré un kit de toys y llevo desde ayer enganchada pasándomelo bomba! Alucinada me dejó. Le dije que no me refería exactamente a eso, pero que si le valía, pues mucho mejor. Unos años más tarde lo dejé yo con mi mejor amante del mundo mundial. Y la llamé en las mismas. Ni corta ni perezosa, me mandó por correo un kit de juguetitos como el suyo.

Y desde entonces, descarté los polvos de una noche, que al día siguiente me hacían sentir totalmente vacía. Diez años más tarde, tuve que tirar a mis amiguitos en la última mudanza, porque se me gastaron de tanto usarlos, uno hasta lo rompí por la mitad.

Después he estado probando con unos cuantos hombres de carne y poco después, hasta que he encontrado al amor de mi vida: Éste. Os lo presento: Se llama Trigger y es la última maravilla de Adrien Lastic. El otro día se lo decía a mi ex: “Ni de broma vuelvo contigo”. “Pues dile que te lleve él a cenar”. No, para cenar ya tengo amigos, pero tú no sabes lo tranquila que voy yo a las citas valorando a cada persona por su personalidad y no por necesidad de meter a nadie en mi cama!

Trigger, el divo de Adrien Lastic, mi mejor amante

Hay que ir satisfechos de casa

Y sí, que todos queremos amar y ser amados, que es muy bonito que te abracen por las mañanas y te mimen, que se preocupen por ti, que también nos encanta darlo todo… Pero es que justamente cuando te relajas y no buscas nada es cuando más posibilidades tienes de encontrarlo por casualidad. La desesperación se huele a distancia, como buenos animales que somos, y si tú vas a la caza del padre ideal, el hombre, que otra cosa no, pero instintivo es por supervivencia, va a salir huyendo y se le va a quedar pequeña la península. A menos que sea otro desesperado y le vaya bien cualquiera. Y tú no quieres estar con alguien cuyo único criterio es que tenga un útero para procrear, verdad? Pues a ellos tampoco les gusta que les vean como sementales.

Lo que quiero que os llevéis claro de esta perorata es que hay que ir relajados, a conocer gente, pasarlo bien, hacer amigos y lo que surja. Sin expectativas, que son la fuente de la frustración. Si la cosa fluye, te dejas llevar y a ver qué te depara el futuro. Déjate los moldes en casa y abre tu mente a todo tipo de personas y experiencias enriquecedoras. Que para eso estamos aquí hoy, para conocernos, mujeres y hombres, charlar, reírnos, compartir experiencias… y si te gusta alguien, pues brindas, le guiñas un ojo, le tocas el hombro o una pierna, le propones quedar otro rato… ¡Y a vivir!

Explayaros a vuestras anchas

El otro día colgaba yo en mis redes sociales este anuncio:

Se busca: Chico atractivo, deportista,ingenioso,nada anodino,inteligente,aventurero,antirutinario,paciente. Y se encuentra: En otro planeta.

Y ahora resulta que estoy escribiendo un libro para el cual necesitaría saber qué defectos nos resultan insoportables del género opuesto y qué cualidades buscamos en la otra persona.

Me encantaría que me ayudarais a establecer perfiles, como en una especie de juego, tipo: la devorahombres, el donjuan, la cazatalentos, el eterno peter pan, la expansiva, la mojigata, el celoso compulsivo, la desconfiada que registra hasta los mails… y así, los que os surjan.

No sé, todos los perfiles, cualidades y defectos que se os ocurran que no soportáis u os encantan serán bienvenidos y agradecidos.

Jugáis conmigo un rato? Gracias!

Yo follo, yo decido. Y al PP y la Iglesia que les den por el culo, que no embaraza.

Estaba yo tan feliz después de un sábado inolvidable y completito cuando de repente me levanto esta mañana con las declaraciones del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, diciendo que “La malformación del feto no será ya un supuesto para abortar”. La entrevista se la concede al diario La Razón, cómo no, pero como no me da la gana de alimentar la manipulación ni fomentar la lectura de semejante panfleto antiperiodístico, os pego un extracto de la nota publicada en Público, donde explica los ‘argumentos’ del que supuestamente era el político más moderado del PP.

“La actual regulación de la interrupción del embarazo establece el aborto libre hasta la semana 14 y hasta la 22 en caso de riesgo de la vida o la salud de la mujer o graves anomalías en el feto, y sitúa en 16 años la mayoría de edad para adoptar la decisión. En la entrevista, Gallardón afirma que la legislación volverá a un sistema de supuestos “que no será exactamente el que estaba vigente con anterioridad a la ley de plazos”. “La experiencia nos demuestra que algunos de esos aspectos deben de ser revisados”, opina el ministro, quien califica de “éticamente inconcebible” haber estado conviviendo con la actual legislación sobre el aborto. Hay que dar el mismo nivel de protección a un concebido sin ningún tipo de minusvalía o malformación, que a aquel del que se constante que carece de algunas de las capacidades del resto de concebidos.”

1) Yo follo, yo decido.

2) Es mi feto, no el de nadie más; yo decido.

3) Si el feto tiene malformaciones, va a nacer con más problemas físicos y psíquicos que, a) le van a dejar en posición de total desventaja ante los demás y ante la vida, con lo cual es probable que muera o que nunca pueda tener una calidad de vida digna y que no pueda defenderse por sí mismo, y b) me van a tener a mí amargada por ver sufrir a mi hijo mientras viva, sin querer que muera aunque sepa que es lo mejor para él y esclavizada para cuidarle, curarle y hacerle la existencia lo más liviana posible, cosa imposible, a menos que sea un vegetal y no sienta ni padezca.

4) Si esa persona depende de mí, necesitaré una ayuda para las personas dependientes pero da la puta casualidad que el PP también quita la Ley de dependencia y hace tiempo que de ahí no sale un euro para las familias que están luchando por sacar a sus seres queridos más débiles adelante.

5) Tener un hijo sale carísimo. Pero si además tiene problemas de salud de cualquier tipo que le condenan crónicamente, es ya impagable. Si no hay ayudas y además yo tengo que  pagar 100 veces más de luz, de gasolina, etc. un 21% de IVA para productos de necesidad básica (de momento), no tengo derecho a paro porque soy freelance, no tengo asistencia sanitaria gratuita en cantidad de supuestos, nos quitan la educación pública, y todo tipo de prestaciones y servicios, anulan las subvenciones a las asociaciones que asisten y apoyan a todo tipo de colectivos desfavorecidos como las personas dependientes, y un asqueroso y deprimente largo etcétera de derechos que nos han arrebatado en seis meses aciagos, A VER CÓMO COJONES MANTENEMOS A UN CRÍO QUE REQUIERE UN TRATO EXTRAORDINARIO EN TODOS LOS SENTIDOS.

 

6) Quién coño es esta gentuza del PP para dirigir mi sexualidad, mi embarazo, mi parto, mi vida, mi tipo de familia, mi estado civil, la educación que le quiero dar a mis hijos, las condiciones en que quiero mantenerlos, y, en general, todos los derechos inalienables del ser humano . Quién coño se creen que son para estar incumpliéndolos con total impunidad y sin que un porcentaje realmente preocupante y lamentable de la población levante ni la voz para protestar, para reivindicar lo que les es intrínseco  por el hecho de haber nacido. Reitero, por haber nacido, no por haber sido concebido.

PD: Tengo 35 años, hasta hace poco, si me hubiera quedado embarazada, habría abortado sin dudarlo porque no quería tener hijos. Cambié de opinión porque empecé a sentirme capaz de ser responsable de una criatura que no fuera yo misma. Y ahora mismo no abortaría aunque me quedara por casualidad o por descuido o por accidente. Pero PORQUE A MÍ ME DA LA GANA. Y, desde luego, no me daría la gana de dar a a luz un feto con malformaciones ni problemas de ninguna clase sabiendo que es perfectamente evitable y que, si no puedo hacerlo, sería única y exclusivamente porque al PP y a la puta iglesia católica que lo ampara desde dentro les apetece. Porque ellos no tienen ninguna autoridad para mandar sobre mí.

Como ser humano soy libre, independientemente de quién gobierne en mi país, y más cuando yo no les elegiría ni borracha. Soy libre para decidir cualquier asunto que me incumba a mí y a mis circunstancias. Y vosotros, HIJOS DE PUTA, no tenéis ni el menor respaldo moral ni ético para cambiar eso. Porque los más puritanos y castrantes sois los primeros que después abortáis en clínicas privadas en el extranjero, los que abusáis de niños, los que folláis en los conventos y después enterráis a los fetos bajo tierra; los que os permitís hipócritamente todo lo que intentáis prohibirnos a los demás porque tenéis el poder adquisitivo para hacerlo puesto que nos robáis el dinero a los demás, bien sea desde el cepillo de la Iglesia o desde vuestros cargos políticos y sobornos o connivencias con los empresarios, que, cómo no, os apoyan.

Lastimosamente, en vuestra época, en la tuya, Gallardón, no se podía abortar fetos con problemas psíquicos porque, a ciencia cierta, ni tú ni muchos de tus colegas del Congreso habrías visto la luz. Yo ya entiendo que quieras que nazcan incapacitados para que os sigan votando y os mantengan en el poder; tener sólo ciudadanos libres y con criterio os haría peligrar y se os acabaría el chollo. Pero mira, hijo de la gran puta, no te vas a salir con la tuya, al menos no para siempre. Espero que este país de mierda que estáis hundiendo socialmente salga a la calle a defender sus derechos. Y si no, ya sólo nos quedan 3 años y medio para sufriros, porque a las próximas elecciones sabéis que os van a dar por saco. Y por eso estáis arramplando con todo el Estado del Bienestar cuanto antes.

Viviendo el sexo liberal en las costas andaluzas en primera persona (visual).

Os dejo mi reportaje de intercambio de parejas publicado en Primera Línea, por si os interesa cómo se vive el sexo liberal en las costas de Andalucía… O al menos cómo me las arreglé yo para relacionarme con toda esa gente que se hartaba de follar. Y hasta aquí puedo leer yo. Tú puedes seguir si quieres. 

30-34_clubs_liberales.pdf Download this file

Todos tenemos una ciberhistoria que contar, ¿tú no?

En el último post hablaba de que nos estamos limitando a tener relaciones a través de Internet y de las redes sociales y en este os pido que me escribáis si habéis tenido algún tipo de relación precisamente por esos canales.

Os agradecería mucho que me contaráis si habéis conocido a alguien por match.com, meetic, o esos canales de contacto; o por facebook, twitter, badoo, tuente u otras redes sociales por el estilo; o en chats, foros, canales temáticos o de videojuegos, o por messenger, o por trabajo a distancia…

Luego ya hablaremos de si lo habéis mantenido por mail o por whatsapp, por skype, por chat con webcam o sin ella,    si la cosa se quedó en el ciberespacio o lo trasladasteis a la realidad y cómo fue el asunto.

Estoy segura de que todos tenemos alguna historia vivida entre lo virtual y lo real, porque al final un mundo no está tan separado de otro, y si las usamos bien, las redes sociales nos pueden servir para conocer gente que de otra manera nunca tendríamos ocasión de cruzarnos por la calle. Aunque viva en el portal de enfrente… O a miles de kilómetros de distancia.

Si podéis compartir este post para que le llegue a más internautas, mucho mejor. Vamos a intentar aportar un granito de arena al mundo de las ciber relaciones que traspasan la realidad… o no. Como este tipo de relaciones son muy privadas y puede haber ciberinfidelidades de por medio o secretos que conservar, os propongo escribirme anónimamente a despuesdelpendulazo@gmail.com y yo ya os cuento para qué necesito vuestros testimonios, la cosa tan bonita que haré con ellos… y os mandaré las preguntas que me gustaría que me respondierais, si os animáis a participar.

Os he colgado un vídeo de Standstill porque me enamoré ayer de su música. Disfútadlo.

El que no quiera sexo que tire la primera piedra

Yo pienso y hablo bastante sobre sexo, lo reconozco, es un tema fundamental en mi vida y recurrente en todas mis manifestaciones privadas y públicas. Escribo artículos para revistas, libros como Sexmentiras, he dado charlas, me han consultado como experta para programas de televisión sobre sexo, tiendo a hablar de sexualidad (que no de lo que hago o dejo de hacer) con mis conocidos y amigos e incluso con mi familia, y, cuando me da la gana, no tengo reparos en afirmar, en voz alta o en este blog o en mis redes sociales que tengo ganas de ligar y de echarme un polvo.

Imagen

Todo eso, en general, provoca varias opiniones y reacciones que yo acepto con naturalidad porque asumo que es a lo que me expongo por hacer todo lo anterior, pero quiero aclarar unos cuantos puntos porque me temo que no soy la única a la que le afectan estas cosas ni le juzgan por ser sincera en este tema y no caer en la hipocresía que espera la sociedad de nosotras.

Hay gente, la más superficial, imagino, que se lo toma como que estoy desesperada y necesito follar a cualquier costa. Pues no, la verdad, si estuviera desesperada, seguramente, no bromearía con ello; me iría a un bar, echaría el ojo y la caña, y, a casa, a liquidar mi desesperación en un pim pum.

Otra cosa es que me apetezca el sexo, como a cualquier persona con una sexualidad sana, y, otra cosa diferente y más importante, es que yo manifieste abiertamente ese deseo NATURAL, mientras la mayoría de la población sea más pudorosa y se lo calle. Que no lo veo mal, conste, es simplemente, otra forma de ser.

Hay otras personas que piensan que estoy más salida que el pito de un botijo. En fin. A mí me gusta tener orgasmos más que el vino, y los que me conocéis ya sabéis que eso es mucho. Pero las alucinantes cifras de consumo de sexo y de juguetes eróticos revelan que no vengo a ser yo precisamente la única que piensa en y desea autoregalarse orgasmos

Luego están los tíos que presuponen que porque yo trate sin tapujos de sexo en la tele o en un bar tomando algo ya voy a estar suuuuuper predispuesta a follar con ellos, comoquiera que sean, como si fuera pidiéndoles guerra por el hecho de conversar sobre algo tan innato e instintivo en el ser humano.

Bien, señores, NO. Que tienda a hablar de sexo es por motivos divulgativos porque demasiada gente en este país no sabe ni cómo tratar a la otra persona emocional ni sexualmente, ni en la cama ni después de deshacerla. Una verdadera plaga de analfabetos en ambos terrenos, aunque intelectualmente hayan sido capaces de estudiar dos carreras.

Y que me encante practicarlo (creo recordar) no implica que me liaría con cualquiera, es más, justamente por todo lo anterior soy de un selectivo que da asco, y es por eso por lo que me apetece sexo pero luego rechazo la mayoría de las oportunidades que me surgen.

Lo único que implica que sea sexualmente proactiva es que si alguien me gusta, sé lo que quiero y sé cómo demostrarle que estoy disponible, para él, en exclusiva, durante el tiempo en que nos compense a ambos. No significa, en absoluto, como muchos creen, que por ser abiertas de mente ya estamos abiertas de piernas, ahí, para el que así lo desee.

Finalmente, hay gente que se escandaliza y, por ejemplo, en Twitter, deja de seguirme inmediatamente después de un comentario ‘ligerito’ de los míos. Pues nada, adios, haz así con la manita. Si no soportas nada que haga tambalear un poco tus convicciones, no seré yo quién me esfuerce por aligerarte la vida. Pero a nadie le hace daño desaprender creencias tan anticuadas e inexactacas como esa de que los hombres siempre quieren sexo en tanto que las mujeres somos más reticentes y tendemos a poner excusas. 

“Enredadas”, de Elisabeth G. IborraEso es un mito que, hablando con amigas, con conocidas y leyendo, incluso interactuando en redes sociales como Badoo o en chats, se te cae a los pies, como descubrí escribiendo Enredadas.

. Especialmente en la treintena, las mujeres estamos muy hiperactivas hormonalmente, y tenemos muchas ganas de aprovechar esa super libido con quien lo merezca. Así que, perdónadme que os lo diga, pero lo que estáis haciendo con nosotras es un auténtico desperdicio. 

En Sevilla capitaaaaá…

Oju, qué caló, shiquillo.