Si quieres entender las relaciones, aporta tu granito de arena y suelta tus traumas ;D

Qué, de Semana Santa, eh? Pues yo no. Así que voy a aprovechar que yo trabajo y vosotros tenéis tiempo libre para pediros que me contestéis a unas preguntitas para poder avanzar un poco con el libro del Manual. Verdad que todos queréis entenderos a vosotros mismos y al otro género? Pues hombre, yo os explico lo que está en mi cabeza y en mi mano pero si no ponéis un poquito de vuestra parte… malamente puedo explicar lo que pensáis los demás.

Así que, uno, os pido por vuestra propia salud mental y emocional, que respondáis a la entrevista que os corresponda, a las preguntas que queráis, tan breve o profusamente como queráis, con más o menos sentido del humor, lo que os salga del alma, pero con sinceridad. Para que pueda sacar conclusiones certeras.

Entrevistas Solteras                                                                                            Entrevistas Casadas                                                                                                    Entrevistas Hombres

Y dos, por favor, hacedlo viral, pasádselo a amigas y amigos, a gente que sepáis que está preocupada por el asunto de las relaciones, que necesita entender, que sufre, o que se divierte a su manera. Si consigo 200 entrevistas gracias a vosotros hago un striptease integral por webcam. Es broma, si queréis verme desnuda, vais bajando todos para Conil, seré probablemente la única en toda la playa. Fuera de bromas, a todos los que me contesten a las entrevistas, les prometo el pdf del Manual de la Mujer Actual gratis cuando se publique, en primicia. Los testimonios serán anónimos si así lo deseáis, simplemente ponerme género, edad y localidad, por orientarme demográficamente, y mándadlo a despuesdelpendulazo@gmail.com.

Y a los que no me contestáis, lo siento pero cuando vengáis quejándoos  de lo típico de que todos los hombres o todas las mujeres son iguales, que si qué cabrones, que si estáis todas locas y blablabla, le daré con el Manual en la cabeza, para que espabile. ;D Qué mirad lo que cuenta Martirio en esta saeta que le pasó por no hacerme caso:

Vaaaaaaaaaa, animaos, si la entrevista es un ejercicio de introspección estupendo para desahogarse y entender también qué hacemos con nuestras relaciones y por qué nos van como nos van. No siempre y todo va a ser culpa de los demás, ¿verdad?

Hala, un beso, sed felices y disfrutad como si no hubiera nada después de estas vacaciones.

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Claves para entenderlo todo este finde y acabar acompañados

Por fin viernes. Hora de salir de fiesta, a olvidarse del trabajo, o del paro, de la soledad y de tó. Hora, para muchos, de intentar ligar, de llevarse algo a la boca… y a la cama. ¿Y por qué no?

No es tan difícil, ¿verdad? Los hombres siempre se quejan de que nosotras lo tenemos más fácil, porque elegimos. Yo siempre les digo que ése es su problema, por no ser más selectivos.

Pero es que creo que últimamente muchas nos hemos dado cuenta de que se han girado las tornas. Ahora nosotras elegimos, sí, tomamos la iniciativa, aunque sea tímidamente a través de algún sms o mail insinuante, esperamos respuesta… y hete aquí que no la obtenemos, por lo menos,  no la que deseábamos.

La noche es gay 

Los tíos, antes tan desesperados, se están atreviendo a pasar de nosotras, a darnos largas, a mantenernos en la reserva por si les falla otra opción, no tienen ganas de quedar ni a tomar un café, ni mucho menos a cenar. Cuántas veces habré pronunciado y oído la gran frase: ‘Los hombres ya no llaman ni para follar!!!!’ Imagínate, ni para follar.

Y ¿por qué antes se habrían desgañitado ante una oportunidad sexual y ahora prefieren irse con sus amigos o quedarse en casa solos? Pues porque pueden. Porque pueden elegir y si la mujer no les convence de todo por algún motivo, no tanto físico como actitudinal, pues la descartan y punto. Ya vendrán otras.

Jode, ¿eh?

A mí sí, a mí me jodía mucho. Del rollo ‘ya no les gusto ni para el sexo’. Pero cuando me lo contaban mis amigos, me parecía realmente estupendo que ellos también tuvieran esa capacidad de decisión sobre sus propios gustos y no fueran un miembro caminante.

Así que tuve que ver dónde estaba el fallo en mí. Y no, no es que hubiera perdido el sexappeal, sino que iba de un palo subidito de tono, de una agresividad a la hora de entrarles, con una actitud de cazadora que a ellos les echaba para atrás. Y ¿por qué? Porque cazador no puede ni quiere ser cazado. Y cuando intuye que lo van a cazar, huye o se escabulle.

Hemos querido adoptar el rol del macho cazador cuando ni biológica ni culturalmente se puede cambiar la tendencia de cada género. Al menos no con demasiado éxito. Al hombre heterosexual no le gustan las cazadoras más que como amigas, porque sería como si le gustaran los hombres, es una relación de macho a macho (y lo afirmo porque lo he experimentado en mis propias carnes).

Las no cazadoras tienen más números 

Yo antes protestaba mucho por que los hombres se enamoran de las mujeres más femeninas, más dulces, las que esperan a que ellos vengan a buscarlas y se las ganen. Pues sí, ahora lo entiendo. Es que ellas no les roban su papel, no les hacen cuestionarse nada, todo sigue según lo aprendido y les resulta más fácil comenzar una relación con ellas.

Lo cual, hoy en día, para los más avanzados, tampoco significa querer una mujer sumisa, dependiente, obediente y encerrada en casa. No. La mayoría quieren mujeres independientes, autónomas, fuertes, inteligentes, con carácter… pero que no les hagan sentir como la parte innecesaria o débil de la relación, sino de igual a igual.

El trasunto es que nosotras nos sentimos empoderadas por los cambios sociales y queremos demostrarles que somos las fuertes, las que llevamos las riendas ahora. Y para sentirnos superiores necesitamos hacerles sentir inferiores, aunque sea inconscientemente. Lo cual viene a ser lo mismo que han hecho los hombres durante 3000 años de patriarcado con las mujeres: minusvalorarlas para mantener el poder y el status quo.

La verdad es que quiero escribir este libro porque me gustaría que las mujeres no estuviéramos ahora otros 3000 infravalorando y menospreciando a los hombres como revancha. Utilicemos nuestra inteligencia emocional, tradicionalmente femenina, para construir relaciones igualitarias… y de tú a tú (no de género a género).

Y hoy… todos al lío!!!

La imposibilidad del amor eterno en cifras

(Ésta es la BSO del post, estoy juguetona hoy)

Leo esta romántica noticia que, aunque seas escéptica en cuanto al mito del amor eterno como yo, te eriza el vello y te provoca un mohín de emoción, porque mira, a todos nos gustaría ser capaces de amar de esa manera a alguien hasta el último suspiro.

Al menos nos resultaría más cómodo pero yo, sinceramente, no me siento capaz. ¿Por qué? Porque me cuesta demasiado comprender mi propia evolución y mis cambios constantes como para pedirle a otra persona que los entienda y asuma, esperar que ella cambie en la misma dirección que yo y, si no, entenderla, aceptarla tal cual devenga después de su proceso personal y apoyarla por el camino, aunque no tenga mucho que ver con el mío. Es complicado.

Honestamente, cuando la esperanza de vida eran 35/40 años, debía de resultar más creíble eso de jurarse amor para toda la vida, pero ahora me parece muy poco realista y muy iluso confiar en que podremos mantener la pasión, el amor, la confianza y la comprensión mutua ¿hasta los 90? Venga, hombre, ¿a quién queremos engañar? Suponiendo que nos casemos sobre los 30, ¡son 60 años de simbiosis!!!

Seres fluctuantes
60 años en los que, con los tiempos que vivimos, podríamos tener 6 crisis personales, una por década tirando por lo bajo; muchos momentos malos personales y dentro de la propia relación; cientos de tentaciones pululando a nuestro alrededor, en forma de amigos y conocidos que de repente te encajan más que tu pareja porque están viviendo un momento parecido; puntuales embistes a la curiosidad y el morbo que te reafirman que estás en el mercado carnal y te revuelven las hormonas…

La pareja perfecta

La pareja perfecta

La parejita estadounidense de la noticia probablemente jamás osó conocer a otras personas fuera de su familia, pero reconozcamos que aquí, y mucho menos con el carácter abierto, libertino y festivo de nuestra sociedad y con las redes sociales que nos interconectan con medio mundo, las oportunidades nos sobran para poder elegir.

La libertad de elección.
Ahí radica el quid de la cuestión: Si no te quedara más remedio, te conformarías con la relación y la pareja que te tocara en suerte por el resto de tus días, pero pudiendo elegir, si ya no eres feliz… Pues qué le den bola al mito del amor eterno, que lo más importante es que sea intenso mientras dure, ¿no?

El problema, rebatídmelo si no estáis de acuerdo, es que nos han convencido de que sí existe, y por eso cuando comprobamos que no, que no hay forma de alargar lo insostenible, nos frustramos, nos odiamos y nos deprimimos. Si aceptáramos que es lo lógico, seguramente sería más fácil romper los lazos y quedar tan amigos. A lo mejor ese ex no moriría contigo de la mano, pero iría al hospital a despedirse con cariño.

Y tú, ¿te enamoras tras la primera noche de sexo?

Ayer leí una frase de @saberdesexo que me hizo reflexionar: “No confundas el amor con el sexo. Una buena noche de sexo puede hacerte creer que estas enamorada/o”.

Con lo liberadas que estamos muchas mujeres hoy en día, que podemos mantener relaciones sexuales esporádicas sin compromiso, yo misma decía aquello de ‘A mí eso no me pasa’.

Pero sí, pasa, a mí al menos me ha sucedido . Depende de las circunstancias, de la afinidad intelectual y física con el hombre en cuestión, de la química sexual, de mi momento hormonal, de la necesidad afectiva que tenga en ese momento, del tiempo que haga que no me atrae nadie, de lo seductor que sea y lo bien que se lo monte para hacerme sentir especial…

Me ha ocurrido que yo no me planteaba nada profundo y a la mañana siguiente me habría encantado que él se quedara… por una buena temporada como mínimo.

Qué se quede, por favor…

Pero aquí se plantea EL PROBLEMA: que muchas veces nos declaramos pública y abiertamente liberadas sexuales sin necesidad de sentimientos para estar con alguien y luego sí que nos gustaría que ese alguien nos valorara y quisiera estar con nosotras más allá de esa noche. Pero ya no nos dejan dar marcha atrás.

Porque muchos hombres, que no todos, desde el primer momento asumen que es un polvo sin más, y ya descartan a esa mujer para algo más serio. Si se ha acostado con él tan alegremente, lo hará con todos y no se podrá confiar en ella, piensan.

Un doble rasero muy anticuado

La mayoría de mis amigos niegan tomárselo así. Pero la mayoría de los amantes que he tenido sí que me han juzgado así. Descartada como novia por fresca y por lanzada. La primera noche me tendría que haber ido a casa sola a masturbarme pensando en él.

No importa que ellos hagan lo mismo, aplican ese doble rasero machista y no pueden ni imaginar que esa mujer tiene sentimientos igual que todas las demás.

Y a ti, te ha pasado?

Apostando por la comprensión entre hombres y mujeres

Hoy estoy muy contenta porque, primero, personalmente he comprobado que todo el proceso de reencontrarme como mujer no ha sido en vano sino que he interiorizado los cambios y soy capaz de ponerlos en práctica antes de caer en las mismas piedras que me hacían darme la hostia en el pasado.

Y, segundo, estoy feliz porque gracias a la entrevista de Espacio en Blanco, he recibido varias opiniones de hombres que me refuerzan en la teoría que estoy exponiendo aquí y y me dan ánimos para seguir investigando a fin de escribir este Manual de la Mujer Actual.

Creo que es necesario que las mujeres sepáis que ellos quieren entendernos. Están deseando comprender nuestros cambios para poder establecer relaciones sanas con nosotras. Estoy convencida de que no hay motivos para que tantos hombres y mujeres nos sintamos solos.

A mí me parece imprescindible ser feliz sola antes de porder ser feliz con alguien, pero una vez has conseguido serlo, cuando ya ambos estamos preparados para compartir con alguien, estaría bien que no fuera taaaan complicado mantener una relación partiendo de una base sana por ambas partes.

Y para hacer más fácil esa comunicación entre géneros os invito a colaborar a todas y todos con este espacio común. Gracias!

Bienvenidas todas a vuestro nuevo salón

Si ya has leído Mi teoría sobre el efecto péndulo femenino y esa columnita de la derecha en la que te has sentido identificada y/o curiosa, ahora ya sólo necesito darte la bienvenida a tu propio espacio.

Quiero que este sea como el salón de tu casa cuando te reúnes con tus amigas a conversar, a sincerarte sobre tus preocupaciones y tus deseos.

Ese sofá en el que te sientas a escuchar opiniones y consejos de aquellas que ven tu situación desde fuera,  de las que ya han vivido experiencias parecidas, o de las que siempre hacen el análisis acertado.

Estamos en una etapa de incertidumbre y de transición, y entre que la pasas y no, surgen muchas dudas y muchas angustias, los sentimientos a veces arrasan con todo tu optimismo y buena voluntad, los cambios se hacen duros porque ni siquiera sabes cuáles son necesarios para ser más feliz contigo misma y con los hombres en tus relaciones…

No ves el final del túnel porque vas tropezándote cada dos por tres y necesitas ir pendiente del camino, pero el final está ahí, a la vuelta de la esquina. Sólo necesitas charlar mucho contigo misma, pero sin autoengañarte, e ir analizando todo aquello que no te funciona, que te hace daño.

Esto no es un blog de autoayuda pero nosotras sabemos que dialogando, leyendo y reflexionando sobre nuestros asuntos, aprendemos cómo seguir adelante triunfantes. Ese es el poder de la comunicación femenina, por eso hablamos por los codos, porque así nos conocemos por dentro, y conocemos mejor a la gente con la que nos relacionamos.

Vamos a aprovechar eso para resolver esta crisis que no es económica, sino del modelo que hemos improvisado imitando a otros, y que ya no nos sirve porque nos hace perder o renunciar a toda la femineidad y nos impide disfrutar de la gran maravilla de ser mujer… y de dejar que los hombres actúen como hombres.

A partir de ahora, habrá interesantes tertulias en tu salón tan a menudo como tú quieras, prepárate un vino y déjame que sea tu nueva amiga.