Las solteras no estamos solas, sabemos lo que queremos

Nos sorprende el ABC con otro titular machistazo, “Paula Echevarría alcanza los 40 más sola que nunca”, en un artículo que no deja de ser una estupidez superficial en torno a la vida de una famosa para alimentar mentes aburridas y ávidas de carnaza.

Nunca sabremos si el título lo puso un becario o el director del medio, pero desde luego se ha quedado panchote dejando ver una ideología reaccionaria y retrógrada que todavía considera que las mujeres estamos solas por no tener pareja.

En el artículo se lee que la protagonista (o la víctima) ha pasado el verano con familiares y amigos, y al único que no tiene al lado es a Bustamante, (que tampoco es que la odie y la repudie, y aunque lo hiciera), así que, de sola, nada.

Pero a lo que voy: NO, no estamos solas por ser solteras o divorciadas o viudas. Ser soltera sólo significa no estar casada. No significa que estemos en casa amargadas y deprimidas esperando a conocer a otro hombre que nos llene y nos complete y nos haga felices y entretenga nuestras horas muertas. No. La mayoría de las solteras de hoy en día lo somos porque lo preferimos antes de aceptar a un gañán como los que publican este tipo de textos con tal de tener compañía.

No lo necesitamos porque sabemos completarnos y enriquecer nuestras vidas con miles de actividades, viajes, familiares, amistades, grupos de conocidos con los que salir por ahí a hacer lo que surja… E, inclusive, imagínense, somos capaces de salir de fiesta y de viajar por el mundo A SOLAS. Sin un macho que nos proteja ni nos guíe, buscando la paz mental de estar con una misma sin tener que prestarle atención ni ceder a las preferencias de otro, focalizadas en nuestros propios deseos, sin concesiones ni obligaciones.

Y no nos sentimos solas porque somos libres de elegir lo que queremos. Si queremos abrirle el alma a alguien, se la abrimos; y si no, a lo mejor sólo le abrimos las piernas. O se las cerramos a cal y canto por gilipollas o porque no nos pone, sin más. No vamos buscando carne en barra como desesperadas por salir de la soltería. Hemos llegado a esa edad en la que ya sólo compartes tu vida si te van a dejar seguir siendo feliz y no van a venir a estropearte lo que has logrado en las últimas décadas.

A partir de los 40, entramos en esa etapa en la que ya hemos aprendido quiénes somos y cuánto valemos, no necesitamos el reconocimiento de un hombre para sentirnos seguras; tampoco necesitamos follar para ponernos la medallita de “eh, fíjaos, chicas, que YO SÍ lo he conseguido”, nos da igual porque ya sabemos que conseguirlo (o no) no implica que seamos mejores ni peores.

Hemos llegado a ser como somos por lo que hemos luchado por nosotras mismas, muchas veces a costa de las relaciones que hemos vivido y no queremos repetir, y otras, simplemente, por la experiencia adquirida a través de palos, bajones, subidones, decepciones y frustraciones. Superar todo eso te hace fuerte, y a los 40 tú sabes que seguirás siendo fuerte con o sin compañía masculina.

A partir de los 40 te das cuenta de que la fuerza la llevas dentro y la sustenta tu gente, los grandes pilares de tu vida que siempre están ahí. Es más fácil que pierdas la confianza con un novio que con tu hermana o con un amigo. Así que tu felicidad ya no se basa en la relación de pareja, sino en realizarte personal y profesionalmente, en hacer lo que te apetece y te satisface, en disfrutar de los placeres del comer, beber, orgasmar (porque a solas suele ser pleno al 15 mientras que con otros cuesta más acertar la quiniela), en compartir momentos con tus seres queridos y en mantener cierto equilibrio emocional.

O sea que no, no estamos más solas que nunca, es que estamos ocupadas en hacer lo que nos da la gana y sólo lo compartimos con hombres que no se piensan que han de venir a arreglarnos la existencia. Gracias.

 

Si quieres entender las relaciones, aporta tu granito de arena y suelta tus traumas ;D

Qué, de Semana Santa, eh? Pues yo no. Así que voy a aprovechar que yo trabajo y vosotros tenéis tiempo libre para pediros que me contestéis a unas preguntitas para poder avanzar un poco con el libro del Manual. Verdad que todos queréis entenderos a vosotros mismos y al otro género? Pues hombre, yo os explico lo que está en mi cabeza y en mi mano pero si no ponéis un poquito de vuestra parte… malamente puedo explicar lo que pensáis los demás.

Así que, uno, os pido por vuestra propia salud mental y emocional, que respondáis a la entrevista que os corresponda, a las preguntas que queráis, tan breve o profusamente como queráis, con más o menos sentido del humor, lo que os salga del alma, pero con sinceridad. Para que pueda sacar conclusiones certeras.

Entrevistas Solteras                                                                                            Entrevistas Casadas                                                                                                    Entrevistas Hombres

Y dos, por favor, hacedlo viral, pasádselo a amigas y amigos, a gente que sepáis que está preocupada por el asunto de las relaciones, que necesita entender, que sufre, o que se divierte a su manera. Si consigo 200 entrevistas gracias a vosotros hago un striptease integral por webcam. Es broma, si queréis verme desnuda, vais bajando todos para Conil, seré probablemente la única en toda la playa. Fuera de bromas, a todos los que me contesten a las entrevistas, les prometo el pdf del Manual de la Mujer Actual gratis cuando se publique, en primicia. Los testimonios serán anónimos si así lo deseáis, simplemente ponerme género, edad y localidad, por orientarme demográficamente, y mándadlo a despuesdelpendulazo@gmail.com.

Y a los que no me contestáis, lo siento pero cuando vengáis quejándoos  de lo típico de que todos los hombres o todas las mujeres son iguales, que si qué cabrones, que si estáis todas locas y blablabla, le daré con el Manual en la cabeza, para que espabile. ;D Qué mirad lo que cuenta Martirio en esta saeta que le pasó por no hacerme caso:

Vaaaaaaaaaa, animaos, si la entrevista es un ejercicio de introspección estupendo para desahogarse y entender también qué hacemos con nuestras relaciones y por qué nos van como nos van. No siempre y todo va a ser culpa de los demás, ¿verdad?

Hala, un beso, sed felices y disfrutad como si no hubiera nada después de estas vacaciones.